La Copa de todos, la Copa de cada una de las personas que asistieron a algún partido para empujar y animar al equipo. La sexta jugadora de cada partido ya tiene su premio.
Os la debíamos. Ese es el sentimiento que todo el equipo tenía cuando alzamos la Copa al cielo de Andújar ante casi el centenar de personas que quisieron acompañarnos a esta final y por todas aquellas que no pudieron asistir pero que sí estuvieron ahí en algún momento de la temporada, en cualquier partido. Era el premio de todas y todos, de las personas que dejaron todo su sudor sobre la pista y de las que dejaron su voz y ánimo desde la grada.
Si de algo puede presumir este club, en tan poco tiempo, es de su afición. Gente que sufre con nosotras cuando no salen las cosas y se alegra de nuestros éxitos tanto o más que el equipo. Y es así desde el primer día, un lujo.
La temporada pasada fue un disfrute la final que conseguimos disputar. Este año no ha abandonado al equipo en su camino por la temporada 22/23, al contrario, cada vez más gente empujaba desde la grada. La fase final por el título de liga provincial fue lo máximo. La trampa de jugar con una sexta jugadora que hacía más fácil ganar. Pero en el último peldaño, en la final, no salieron las cosas como queríamos todos. Un sinsabor que no ha hecho más que sumar más afición para que la siguiente no se escapara.
Un apoyo incondicional, da igual el resultado o el momento de la temporada. Y esa deuda se saldó con esta Copa Delegado, conseguida en la pista y en la grada, en una final que solo tuvo los colores blanco y negro en la grada durante el partido y que luego inundó la pista tintándola de blanquinegro.
No es suficiente con dar las GRACIAS, pero es una buena forma de empezar a devolver el cariño y aliento que todas y cada una de las personas que han asistido a algún partido durante esta temporada habéis dado al equipo.
Estamos seguras que es solo el comienzo, que más adelante hay más cosas buenas y trabajaremos para seguir conquistando momentos para compartir.
























