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El equipo Femenino cierra la temporada con un subcampeonato en Copa Delegada. Un premio al trabajo y a todo lo que se conseguido desde la nada en el primer año de historia del equipo.

subCAMPEONAS de Copa. Llegamos a la final y la terminamos con ese amargo sabor de la derrota. Esto es el deporte, uno gana y el resto pierde, las que se quedan por el camino y las que llegan a la final y no ganan ese partido definitivo.

Pero más allá del sinsabor de la derrota, no podemos olvidar de donde viene este equipo, donde estaba todo hace apenas once meses y hasta donde se ha llegado. Una temporada de aprendizaje total en todos los aspectos. Una liga que nos enseñó mucho y nos explicó el significado de la palabra competir. Y que terminó con la desazón de no poder alcanzar esos playoff de ascenso en la última jornada.

Pero el equipo, lejos de plantearse ese momento como un final de temporada o ver la Copa como una prórroga de la misma, renovó ilusiones y se propuso el reto de competir mejor y seguir elevando el nivel en cada partido. Una nueva oportunidad para demostrar el trabajo semanal que se seguía haciendo, sin mirar fechas ni jornadas.

Y eso que la Copa no comenzó de la mejor manera. En Torredonjimeno el equipo no estuvo a la altura y sufría una justa derrota. Los siguientes empates en casa ante Armisa y Real Jaén supieron a poco y ponía cuesta arriba esa ilusión de poder pasar de ronda. Pero cuando los números peor estaban y en lugar de arrojar la toalla, este grupo se conjuró para dar más aún si cabía, sacar de donde no había, y fruto de ello vinieron las victorias en Alcalá y en casa con Torredonjimeno, que cambiaron todo y metían al equipo en la siguiente ronda. Con la clasificación ya en la mano, cerramos la fase de grupos con derrota en la Salobreja.

En semifinales esperaba un Linares Deportivo campeón de liga y primero del otro grupo en Copa. Pocos confiaban en ganar en Linares y ese holgado triunfo fue la clave de la eliminatoria, que se cerró en Torredelcampo con empate.

La final con un rival de segunda división pasará a nuestra historia. Era difícil pero peleamos todo hasta el final, llenando de orgullo esa copa de subCAMPEONAS.

Pero quizás lo mejor es lo que se ha conseguido por el camino. Empezando por el grupo humano que se ha creado, pasando por la afición que ha dado color y vida a nuestro pabellón en cada partido de casa y que quiso desplazarse a Rus un domingo por la mañana, y terminando por las vivencias y experiencias que cada miembro de este equipo ha vivido y que serán imposibles de borrar.

Terminar una temporada de la manera que lo hacemos era impensable en agosto, hace once meses, cuando todo empezaba y nada había. Pero el día a día de cada persona que compone el equipo, con su compromiso y trabajo, ha escrito esta historia tan bonita para el recuerdo. Año I.

ENHORABUENA CAMPEONAS, porque para nosotros lo sois